“Cuando vemos siempre a las mismas personas terminamos haciendo que pasen a formar parte de nuestras vidas. Y como ellas forman parte de nuestras vidas, pasan también a querer modificar nuestras vidas. Y si no somos como ellas esperan que seamos, se molestan. Porque todas las personas saben exactamente cómo debemos vivir nuestra vida”.

Paulo Coelho “El Alquimista” .

Siguiendo con la línea iniciada con el post anterior vamos a responder los interrogantes que se nos plantean para que nuestro site sobreviva en la revuelta del mundo on-line con personalidad y utilidad. Igualmente y cogiendo como partida la cita inicial básicamente hay que resolver tres interrogantes ¿Por qué debo estar en el mundo on-line? , ¿para qué debo estar en el mundo on-line? Y ¿Cómo estar en el mundo on-line?.

 Pongamos en situación, hace unos años explotó la bomba del mundo on-line, las empresas se posicionaron y empezaron a crear réplicas de sus espacios físicos en el mundo en pos de la promesa que el mundo virtual ofrecía, pero pocas, muy pocas se preguntaron ¿por qué debían estar en este mundo?

La respuesta es bien sencilla pero hay que asumirla con madurez y sobre todo con convencimiento. Una página web no se habilita porque sea una exigencia del mercado, porque la competencia la tenga, o porque está de moda. En internet hay que tener presencia porque es un canal de interacción con tu público, de hecho muchos postulan que en el futuro será el canal por excelencia. Y es por esto que hay que estar en la web porque el que no está en internet simplemente NO ESTÁ.

Así pues si hay que ir se va

http://www.youtube.com/watch?v=Y7zF2recA8E

Y una vez que estamos ¿para qué lo hacemos?.

No lo hacemos simplemente para tener un repositorio de información tipo wikipedia donde consultar datos anecdóticos de nuestra marca. Estamos para mostrar al mundo de primera mano nuestra filosofía, nuestra manera de pensar y nuestro estilo. Una página web define el ADN de una compañía sólo con verla. De un vistazo sabemos si la marca está orientada al negocio, si mira para dentro de sí misma o si simplemente está por exigencias de la nueva era (demostrando que realmente no sabe como aproximarse al mundo on-line).

Para estar bien en internet hay que cubrir unos cánones estéticos y amigables que entroncan con la usabilidad. El público on-line quiere dinamismo, contenidos asequibles y quiere una experiencia de marca que cubra las expectativas que tiene (que ya de por si son elevadas). Sin contar que las siempre odiadas comparaciones están al alcance de un click.

Y te preguntarás ¿Cómo las evitamos? Pues muy sencillo respondiendo al ¿cómo hay que estar en la web?.

En la web hay que estar con un lenguaje apropiado (lo bueno si breve dos veces bueno, y de lo ordenado e intuitivo ya ni hablamos). Además existe una nueva corriente de la que no se puede escapar y que es el mundo 2.0 donde los usuarios interactúan , plantean y exigen un foro en el que poder expresar y comunicar sus inquietudes. Y este foro debe estar bajo el paragüas de la marca, con independencia del formato (propia web o red social).

Porque sino podemos encontrarnos con sorpresas de sagradables.

http://www.youtube.com/watch?v=lVuZSetirxk&feature=related

Pues es la marca la que debe dinamizar y conocer los foros dónde se hable de ella, responder a los comentarios y desechar las prescripciones erróneas. Pero no desde un paradigma en el cuál sean dioses y custores con tijeras de censura. Se debe entender el canal (con unas formas de educación básica) como un focus group que bien llevado te puede posibilitar conocer el éxito de una campaña e incluso testarla antes de lanzarla. Y la filosofía de la marca como moderadora se resumen en el refrán: tenemos dos oídos y una boca, por eso debemos escuchar el doble de lo que hablamos.

En el siguiente post (Marketing emocional – Nuevas tecnologías III) extenderemos este concepto en el mundo de las redes sociales.

Fin de la conexión. Seguimos en contacto…

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